Prólogo

El contenido de este Poemario, Logra con sensible percepción rescatar emociones escondidas en cotidianas imágenes, que quizás pasen desapercibidas para la mayoría de la gente,  pero que para su autor son audibles, perceptibles, tanto que se “materializan” en texturas, aromas y colores.  el poeta, Siente las voces en el agua, en el atardecer… y visualiza flores lilas en la voz de  la amada.

Con términos sutiles logra describir la rotundidad de los emociones,  lo grave, lo absoluto y hasta lo trágico, haciendo que emerja a la superficie lo profundamente escondido. Manual de Sombras, paradójicamente proyecta la luz de los sentimientos sobre lo que nos rodea, de lo efímero, de lo eterno e invita a la introspección para el disfrute de los sentidos.

Es una verdadera delicia adentrarse a los poemas de este “Manual” que como su nombre lo sugiere, nos enseña a deslizarnos como una sombra al rededor de cada una de las sensaciones que Juan Dionisio Rolón expresa en sus poemas y que tienen la habilidad de formar parte de nuestro sentir.

No solo nos habla en ellos de amor y desamor si no también de hermandad, de empatía, como en “Poeta del Agua”  “Prisioneros” o “Réquiem para un Joven Poeta”.  Tienes frente a ti, un poemario digno de leerse y apreciarse, pues nos confronta con nuestros propias luces y sombras y nos demuestra que los sentimientos, sí se pueden definir con palabras precisas.

Disfrutarás con su lectura, que emana sensibilidad y belleza.

Luisa Pereira Núñez.

Poemario 

Poema InicialAntes de ser ahora fui nunca,

habitaba en el espacio,

era yo sin tiempo

sin mañana

sin ayer.

 

Unas veces,

explosión de viejos astros

en la faz

de habituales cosmonautas.

 

Otras veces,

tendido de un átomo,

paseaba

junto a curiosas figuras.

No eran las mías.

 

Pero cierta vez

vi una estrella

con precisa forma

intuida quizás,

¡ este rostro ¡

Desde aquel instante

yo soy hombre,

hermano poeta.

PeticiónDesearía esconderme en cualquier segundo

hundirme entre piedras y hormigas

para ver las soledades que pasan

encerradas en camisas de silencio

hacia las dolientes oficinas.

 

Solamente el ronco gemir del agua

señala vagas posiciones azuladas

jardines súbitos y libélulas amarillas

se divierten de las máquinas

lejos de computadoras fatigadas.

 

A veces los zapatos lloran

se arrastran como reptiles

a las veredas les causa lástima

ver cómo sus lágrimas

semejan largos cordones negros.

 

Peticiono que florezcan

violetas sorpresivas

en cada tecla de las calculadoras

que los motores se enfermen

para que entonces aprendamos

la canción de los días.

Verano y SangreTodavía me estrecha la mirada

esa paloma ciega y perdida

de los días totalmente tristes

en que se arrastran las flores

de los pequeños jardines abandonados

y crece en mis manos grandes

el poema para un hermano.

Aún me sangran las palabras

para contar de sueños blancos

y pieles que entonces acaricio

inexistentes y profundos

y casi al final del sueño

cuando imagino la aurora

pintada en una golondrina

siete jinetes amarillos

me recuerdan la vida

y despierto con mis ojos

llenos de verano y sangre.

El Poeta del aguaTransparente, cristalino

El verso cae,

húmedo desde antes

que imaginaras siquiera

su nacimiento oceánico,

su vasta profundidad estelar

su secreto hídrico

y fatalmente eterno.

Tus labios de agua dulce

toda tu boca llena de agua

se confunde con tu pecho

pleno de algas marinas

y tus zapatos, por supuesto

llenos de agua.

En fin

de tus pies a tu cabeza

el agua circula por tus venas

y así vives y mueres

eternamente navegando.

DistanciasPrematuramente rompimos el silencio

y caímos sollozando,desnudos y harapientos

hacia la mariposa abierta en dos alas

oscuras,

hacia el cansino canto de una vieja cigarra

en la tarde desplomada sobre los añejos árboles.

Solo tenemos la palabra en los labios,

con ese lúgubre sonido a distancia

que nos quema y hace la luz de ciertas cosas

envueltas hace tiempo en el rumor de la vida.

Nos encontramos de pronto despojados

de las raíces del tiempo y del espacio,

nos miramos hermano, con los antiguos ojos,

llenos de esa tristeza que gira por el mundo,

cansados mucho antes de empezar la vida

muertos y caminando nuestros pies lejanos

por el sendero que encontró una paloma,

por el sendero donde buscamos la esperanza.

Asunción Nocturno.La noche avanza buscando el puerto,

en la bahía, las primeras estrellas

descubren mi Asunción iluminada,

hay aroma de jazmines en sus calles.

 

Un viejo tranvía tardo circula

su último viaje cerrada la noche

las ruedas sollozan triste queja,

sonido que mi corazón palpita.

 

Una guitarra cabalga la aurora

con dulce canto de una serenata

el lucero del alba advierte la mañana.

 

En la escalinata la luna se aleja,

el sol entre naranjos se detiene

dibujando los barrios de escarlata.

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